martes, 11 de octubre de 2016

Lectura de "La pintura moderna" de Clement Greenberg

Por: Karina Huertas Castañeda


Clement Greenberg en su ensayo sobre la pintura moderna enmarca la palabra moderno dentro de lo que es verdaderamente vivo en nuestra cultura y  de esta manera abre paso a una reflexión acerca del arte moderno, pintura, sus medios, sus influencias y las expectativas que género.
Identifica lo moderno con la tendencia auto critica que empezó con Kant al ser el primero en criticar los medios mismos de la crítica. Así que la esencia de lo moderno para Greenberg consiste en que usando los métodos de una determinada disciplina, criticarla no para desestabilizarla sino  para  afianzarla en su área de competencia.
Si lo moderno critica desde el interior empleando sus propios métodos para hacerlo llevando esto al campo de las artes, era necesario demostrar de las artes ofrecían un tipo de experiencia valiosa en sí misma y no que estaban abocadas al simple entretenimiento, pero para demostrar aquello se tenía que probar que esa experiencia valiosa no podía obtenerse mediante otra actividad.
La resultante fue que la competencia de cada arte residía en la naturaleza de su medio, dicho de otro modo se debía eliminar todos los efectos que se hubieran podido tomar prestadas de otras artes. Como por ejemplo en la pintura realista tomaba de la escultura ese efecto y la necesidad de mostrar tridimensionalidad o como lo dice Greenberg usaba el arte para ocultar el arte, mientras que la pintura moderna utiliza el arte para llamar la atención sobre el arte, es decir acepta sus limitaciones (en cuanto al soporte) y las utiliza a su favor. Toman la plenitud del lienzo como su aspecto fundamental, aquello que no comparte con ninguna otra disciplina como cualidad única y exclusiva. Sin embargo la resistencia al efecto escultórico empezó mucho antes. Se empezó a prescindir poco a poco de él dando prioridad al uso del color en Venecia en el SXVIII. Con David significo un retorno de lo escultórico mediante el dibujo y salvarlo del aplanamiento, pero Ingres su discípulo también subordino     el color pero ejecuto las pinturas más planas y menos escultóricas realizadas por un artistas en el siglo XV. De esta manera del siglo XIX  en adelante todas las tendencias pictóricas más ambiciosas fueron en esta dirección: la anti escultórica.
Con Manet y lo impresionistas, se dejó de plantearse la oposición entre dibujo y color y paso a verse como la experiencia óptica y la experiencia táctil. En nombre de lo primero los impresionistas se propusieron eliminar el sombreado y modelado o cualquier atributo que sugiriera escultura. Pero Cezzanne y los cubistas reaccionaron trayéndolo de vuelta, pero la contrarrevolución cubista culmino con una pintura más plana que cualquier otra hasta ese momento.
La pintura moderna difiere de la pintura convencional al romper de cierto modo los límites y convenciones esenciales que posee la pintura, pero estos límites en vez de otorgar cualidades las quitan convirtiendo a la obra en un objeto arbitrario.
Este auto criticismo en el campo de la pintura moderna tiene más relación con la práctica, dado que los objetivos de los artistas modernos son antes que nada personales  los logros obtenidos por sus obras también, todo esto debido a que ningún artista era consciente de esta situación.
Pero algo que Greenberg hace hincapié es que el arte moderno nunca ha supuesto una ruptura con su pasado como parte de la historia de la pintura. La resultante del arte moderno es una progresión de la tradición pictórica, debido a que su elaboración está ligada al soporte, a la superficie plana que la  circunscribe y la limita a la vez.
El autor resuelve el repetir de que el arte moderno no ofrece demostraciones teóricas , debido a que pone diversas teorías existentes en relación con la practica así que ciertos factores que podíamos contemplar como esenciales la pintura moderna ha logrado desprenderse de ellos, pero su prioridad es seguir ofreciendo como menciona en un principio, una experiencia.
A su vez Greenberg supone que el gusto moderno puede haber tenido influencia de artista como Ucello, Piero della Francesca, el Greco o Georges la Tour, por la tendencia a la planitud de sus representaciones.
En el último párrafo de su ensayo indica de nuevo que el arte es continuidad, y que el arte moderno no es una ruptura, dado que para existir no puede prescindir de su pasado, y si hiciera eso le faltaría sustancia y justificación, puesto que tiene la necesidad y la obligación de mantener los niveles de calidad.
Clement Greenberg en su ensayo sobre el arte moderno hace una viaje sobre la esencia de la pintura , sobre su progresión hasta llegar a lo moderno y como esta modernidad debe edificarse sobre sus propios cimientos heredados de una tradición y ofrecer algo completamente nuevo, una experiencia visual.

Edouard Manet
Olympia
1863
Paul Cezanne
Naturaleza muerta con escayola
1895

                  Wassily Kandinsky
                               Composición VII
                                        1923

              Piero della Francesca
                  La flagelación de Cristo
                               1495


                            Giotto
                Lamentación por la muerte de Cristo
                                                1305


                  Jacques-Louis David
                          La muerte de
Socrates

                                        1787


Jean-Auguste-Dominique Ingres
       La Bañista de
Valpicon

                        1808


Claude Monet
Los
Nenufares

1920-1926


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